Aunque algunas de las especies de murciélagos son benéficas protegidos por ley, debido a sus hábitos insectívoros (excelentes controladores de zancudos), en ocasiones se consideran plaga, cuando se instalan en edificios y viviendas. Los chillidos que emiten son molestos, sus excretas y orina causan olores desagradables y persistentes, manchando las paredes, techos. Esto a su vez puede atraer otras plagas de insectos y roedores. Pero el principal riesgo es la posibilidad de transmisión del Virus rábico al hombre. Se informará y trasladará al Servicio de Salud del ambiente, Departamento de Zoonosis de la Región donde se encuentre, aquellos individuos que tengan comportamiento anormal, para la verificación de la enfermedad. Sí portan el virus rábico se efectuará el control de la colonia en presencia de la autoridad sanitaria.